LAS PIZARRAS; LOS CUADERNOS DE LOS MAESTROS/AS.

Por el maestro Carlos Lechuga Pereira

Es normal (y necesario) que los maestros y maestras pidamos a nuestros alumnos y alumnas que sean organizados, cuidadosos y limpios con las tareas que realizan, ya que son habilidades que van a necesitar para cualquier “trabajo bien hecho” que vayan a desempeñar el día de mañana. Yo se lo exijo a los míos.

Pero es menos normal que nosotros seamos los primeros que lo hagamos, y demos ese empujoncito inicial a nuestro alumnado con el ejemplo… ¡¡Las pizarras son nuestros cuadernos!! Los alumnos se fijan en más detalles de los que pensamos: en nuestra manera de borrar, de escribir, de plasmar las ideas principales en la pizarra, del mimo y el cuidado con el que tratamos nuestras tizas y nuestro encerado. A menudo, los maestros, nos dejamos llevar por las prisas a la hora de aprovechar los tramos horarios y pasamos por alto, de manera involuntaria e inconsciente, aspectos que son claves a la hora de inculcar en nuestros alumnos estas habilidades imprescindibles para cualquier trabajo decentemente realizado. DEBEMOS CUIDAR MÁS NUESTRAS FORMAS: la pizarra, el orden y la limpieza en nuestra mesa, nuestra manera de organizarnos en clase… ¡¡EL EJEMPLO!! Es curioso, porque lo vemos muy claro como padres y madres, pero a la hora de desarrollar nuestra labor docente, nos olvidamos y damos prioridad a la rapidez y al ritmo que nos marca la programación del libro de texto, o nosotros mismos…

Para mi es una prioridad que mis alumnos y alumnas traten sus materiales con esmero, especialmente sus cuadernos de clase, y puedo decir que me siento bastante satisfecho con los resultados obtenidos en este sentido. Aunque también me cuesta lo mío: el minucioso borrado de la pizarra, el intentar plasmar las ideas principales en ella, usando mucho el esquema, empleando diferentes tizas de colores y tomándome mi tiempo para hacerlo lo mejor posible… ¡¡Para mi es importante que mis alumnos  y alumnas aprecien estos detalles, para que después lleguen a creer en lo que les pido!!
Siento una satisfacción enorme cuando un compi piropea una de mis pizarras, y entiendo que en el resultado final también influyen las destrezas artísticas de cada maestro (ante lo cual me siento muy alagado y agradecido por los piropos)… Pero también creo que aquí entran en juego otros aspectos -además del artístico-, y que la totalidad de los maestros están capacitados para desarrollar:

-        Voluntad. Es la primera cuestión que nos limita a todos a la hora de trabajar. Para tener unas pizarras limpias e inspiradoras para nuestro alumnado, debemos estar dispuestos a prepararlas y a dedicarle un protagonismo que solemos pasar por alto.

-        TIEMPO. Hay que dedicarle un tiempo al borrado (hay técnicas) y al diseño previo, así como a la escritura, que es altamente incompatible con las prisas. De hecho, muchas de las cosas que posiblemente muchos de los que me dicen que “tengo la mejor pizarra de mi cole y las mejores tizas” ignoren, sea el tiempo y la técnica que personalmente empleo para dejar lista la pizarra cada día, antes de marcharme a casa. Y cuando el borrado y la escritura en la pizarra se producen en el mismo horario de clase, mis alumnos saben perfectamente que mi prioridad no es escribir lo que tienen que copiar, hacer o aprender, sino también la limpieza, la organización y el cuidado con el que lo hago, de ahí que acaben acostumbrándose a mi ritmo de clase, en el cual entra por supuesto, el uso que hago de la pizarra. La calidad de trabajo prima sobre la cantidad. Cuando los alumnos lo palpan a diario en clase, se acaban contagiando.

-        PRÁCTICA. Lógicamente, como todo objetivo que nos proponemos en la vida, cuesta y no es ninguna tontería afrontarlo. ¿Cómo aprendemos a utilizar de manera correcta una pizarra? ¡¡Utilizándola!! Un gran inconveniente que surge aquí es la incorporación de las nuevas tecnologías en los coles, especialmente, con las pizarras digitales. Ya que muchos maestros optan directamente por dejar de usar la de tizas y hacen uso exclusivamente de la pizarra digital. Eso, posiblemente, esté en función de las destrezas de cada uno, aunque mi opinión personal es que no debemos descolgar las pizarras de tiza de nuestras paredes, ya que el uso de estas es perfectamente compatible con el uso de las pizarras digitales, y que ambas tienen sus ventajas.

Me gustaría acabar, volviendo al inicio e invitando a una reflexión:

LOS CUADERNOS DE LOS MAESTROS Y MAESTRAS SON NUESTRAS PIZARRAS.

¿QUÉ PEDIMOS A NUESTROS ALUMNOS Y QUE LES INCULCAMOS CON NUESTRAS MANERAS DE PROCEDER?

¿ES IMPORTANTE Y NECESARIO TRABAJAR CON NUESTROS ALUMNOS Y ALUMNAS LA IMPORTANCIA DE “LA CALIDAD” SOBRE “LA CANTIDAD”?


Siempre digo que lo más lindo de nuestro trabajo es la posibilidad que tenemos de crear personas dignas, íntegras y responsables de sus acciones…Y es importante que las acciones cada cual las lleve a la práctica con su máximo esmero y cuidado, porque así las posibilidades de un trabajo exitoso se multiplican por mil. ¡¡MUCHO ÁNIMO Y MUCHAS GANAS, COMPAÑEROS!!

Os dejamos un video con múltiples pizarras relacionadas con diferentes tipos de textos, contenidos y procesos del día a día en mi aula.


Comentarios

  1. Cuánta razón tiene !!! Como madre de su alumno, ( uno de ellos ) es GENIAL Y HERMOSA la manera de enseñar mediante las imagenes y la lectura que él mismo crea para sus chicos.
    Es un gran MAESTRO, NUESTRO MAESTRO CARLOS.

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